EL
Un hombre entró en mi vida y la marcó para siempre, irrumpió como un huracán, sin avisar. Me tomó desprevenida. Fue algo breve, intenso. Odio el dolor, me da miedo, lo rehuyo y entonces no vivo. Elegí no sentir nada. Disimular es un arte que aprendí muy bien, enroscarme en otras personalidades y no dejar salir la mía. Borrar todos mis sentimientos. No quise perdonar, no fui capaz. Y no pude exigir que me perdonaran.
Ha pasado el tiempo y sigo buscándo, sueño que nos encontramos por casualidad, tropezamos en una esquina de la ciudad, cruzando una calle, en un semáforo, en el instante en que cambia de color. Mil situaciones y ninguna real, todas soñadas, inverosímiles. El ha estado aquí, desde siempre y se ha ido para siempre.



carmen dijo
Creo que el que más y el que menos ha pasado por algo parecido alguna vez, echar de menos a alguien, pensar que ha sido la persona más importante de tu vida.. pero también creo que cuando se decide vivir el presente hay que tener muy en cuenta que ese pasado y esa persona puede estar muy idealizada, y por lo tanto no ser tan real como nosotros creemos.
Un abrazo "mi niña"
17 Noviembre 2006 | 08:47 PM